jueves, 6 de julio de 2017

ÚLTIMO PENSAMIENTO DE TI


No volveré a escribirte poemas,
para qué palabras dulces
si ya nada te toca
no volveré a buscar
ni un sólo verso que te nombre
para qué imágenes
si ya en todas no estás conmigo
no volveré a pensar en nosotros
para qué si ya tuve
el último pensamiento de ti
y, ¿sabes?
sucedió una tarde cualquiera,
no como antes: todos los días
al siguiente segundo
después de despertar...
respirar
sentirte ahí
presente y próximo
como los aromas que se desprenden
antes y después del amor;
no volveré,
no volverás.

IRMA PEREZ, La Pillis 

ELLA


Está sentada en la barra de un bar
son las dos de la madrugada
son las cuatro
el licor se termina -no el hielo-
el sueño ha perdido su reloj
pero no es del cuerpo el cansancio
una multitud de ojos la miran
el mensaje no les llega
la puerta de salida enfrente
golpea la campana
se asoman vertical, humo y neblina
sólo humo y neblina
algo más que su boca se entumece
es su cuerpo sin latido
son sus pies clavados en el piso
a las once de la noche
sigue siendo ella en la barra de un bar
¿ella?
¿la silla?
¿la copa?
¿la noche?
ella
una mujer más sin perdonarse
su voluntad sin ella
repitiéndose
eterna
harta de si misma.

IRMA PEREZ, La Pillis

Pintura: Fabián Pérez


Creo que la tendencia es a rebotar en cuatro esquinas. Se hace un cuadrado cuando la mente no deja de pensar las mismas cosas. La idea recurrente, se convierte en ladrillo y el ladrillo en muro. Entonces, como una réplica de nuestro pensamiento, terminamos metidos en una figura geométrica de cuatro paredes.
IRMA PÉREZ, La Pillis
Esto no puede ser una vaina hormonal
o, el drama de una tragedia de cine
no, “esto” tiene que venir de algún caos
como el del aguacero que tumbó la teja
o el de la gota que perforó el techo
o bien
el de la laguna aquella
que se me hizo en el pecho aquel día
en donde quedó mi amor
sumergido
anclado
agónico
seguramente, ese día
me tragué el océano con toda su sal
me cargué de arena para
taparme los sentidos
y, luego de toserlo un par de veces
minimicé su efecto -totalmente-
hasta el olvido
pero “esto”
“esto” comenzó esta mañana
justo, cuando sin querer
me vi desnuda en el espejo:
allí…
allí lloraba profusamente
un recuerdo en mi cuerpo
ahora, yo
como ajena de él
me encuentro destilando una amargura
que no para
que todo la causa
que desconoce mi lugar
mi tiempo y, lo que hago
una amargura que no puedo detener
porque no sé dónde comienza
que no puedo liberar
porque, termina en mí.

IRMA PEREZ, La Pillis 

PAZ Y SALVO


¿Cuánto vale el cielo?
podría ser, ¿el cielo mismo? o,
¿apenas el costo de un par de estrellas?
tal vez, las venas de un rayo
o, noventa y nueve granos de arena...
cuánto más para alcanzarlo
cuántas nubes arriba
¿servirá
una infancia sin manchas
una juventud sin remo
un adulto sin historias?
o, quizás
¡un servicio voluntario en otro planeta!
tal vez, ¡orfebrería!
hecha con lágrimas recogidas
de un holocausto, o de dos...
-¿bastarán, las de un sólo hombre muy
enfermo, sin afecto y sin asilo?-
cuál es ése precio que tanto cuesta lograr
con cuántas oraciones queda pago
con cuántos intentos, en alguna fe, confiados
cuántas vueltas al reloj del miedo hacen falta
cuántas vidas sujetadas
cuántas muertes ignoradas
¡cuánto más!
¡cuánto!
para lo que parece imposible
quedar a paz y salvo.

IRMA PEREZ, La Pillis 

DE MI NOMBRE


Hola, soy IrmA.
Si se fija bien y, con cierta paciencia
en el interior de mi nombre
están esas dos consonantes invisibles que soy:
la "R"
de rinoceronte
de remolacha
de rayo y
de romance
la del "re" que antecede a tantos verbos
y la de la segunda nota musical
soy también la "M"
de mosca
de matriz
de montaña
de melón
de molécula
de menos
de más
la de la nota Mi...
¿mi?
ahora, en cuanto a mis vocales:
a ellas, no les dé mucha importancia
a esas
las observo yo
las tiemblo yo
las vigilo y las aguanto yo
ellas son las torres de las esquinas
del tablero en donde juego
la medida que me recuerda mi distancia
entre la tierra
y
el cielo.
Hola, soy IrmA.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2014


Hay días vacíos
días con residuos de, otros días
días limpios y, días consumidos
hay días llenos de gracia 
y días llenos de hastío
hay días que terminan solos
y otros, que no terminan
hay días contigo
y días
y días
y días
sin ti.
IRMA PEREZ, La Pillis – 2015
Un poema esperando
un lenguaje perfecto
unas bocas hablando
una palabra en los dedos
un romance de palmas
una oración elevada
un acento en el puño
una idea tocando
unas ganas amando
un llanto callado
una caricia
un canto
un cuento
un relato
un juego
un calor
un beso
un pañuelo...
...mis manos.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013

Pintura: Omar Ortiz 



Poeta: 
¿Sabes qué es eso que dices,que agita al árbol hasta que cae su fruta? 
¿Qué palabras buscan, lo que el sabor a la boca?
I.P.
Yo amo ese pedacito de piel
ese pequeño pliegue al borde de tus ojos
donde a veces cae tu lágrima
donde estoy cuando sonríes
donde sueño poner mi boca.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013

No es por más
o por menos amor
no es por la extensión del océano
o la estrechez del río
no es por nada
pero al final de todas las cuentas
no estamos.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2015
A ella, que a veces deja de hablarme...

Querida Poesía:
no puedes negarme
que tu salida de puntillas para no despertarme
te funcionó perfectamente
y, no es que apenas ahora
te haya echado de menos
llevo días esperándote en la ventana
por donde siempre te veo venir
entra por allí el viento helado
barnizando los metales y la madera en
donde pico la cebolla
entra incluso
el polvillo que levantan
dos pies que andan con pereza
también se filtra algún aroma desprendido
de los verdes y los marrones
y alcanzan a perfumarme o
a erizarme la piel
como un delicioso "deja vú"
y, aún así, ni siquiera
te percibo cerca
no puedo creerlo
a veces me aturde la duda
cuando a media noche
como un sueño surrealista
apareces tibia en alguna
frase susurrada por un eco noctámbulo
pero
a la mañana siguiente
nada se parece
a un verso
a un poema
entonces
el techo de mi habitación
declara un día más "de blanco" el papel
vacío de ti
olvidado de ti
y de todo lo que pudieras decir
si tan sólo
regresaras
y, me lo pidieras.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2015
Los rostros del mundo
caras únicas con cuerpos uniformados
necesidades amontonadas
alrededor de mesas sin diálogo
desnutridas de sentidos y de tacto;
el contacto visual
asiste a diario a su funeral
el mundo
es una masa de soledades.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2016

POETA, TU DESTINO

Poeta, tu destino
es una vena que
se escurre silenciosa
al piso
al papel
a la pared
al ojo
tiene un rostro todos los días
y un robusto mensaje
que sólo se adelgaza escribiendo
no es fácil abstenerse
de la seducción de las palabras
se puede caer en todo
pero, a veces
se quiere caer en todo
como en un arrebato sentimental
donde
el beso
no es beso
sin la apasionada
revolución de la lengua y su
salivar obstinado
queriendo humedecer
el sublevado vacío de otra boca.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015
Aún hay por ahí
quienes creen en el amor y
lo manifiestan;
esos, los que se enamoran
ellos, ¡los felices!

IRMA PEREZ, La Pillis 


Dicen que un día, muy de los primeros, la mujer dejó de sonreír y así, día a día, su descendencia. No cuentan exactamente qué fue lo que pasó, sin embargo, dicen que esa fatal consecuencia empezó, cuando entristecida y sin entender porqué, se vio involucrada y como señuelo, en aquel cuento condenatorio de la manzana.
IRMA PEREZ, La Pillis
Digan lo que digan
el tiempo de una foto
siempre es pasado
luego no hay nada
pues
entre "eso" y "esto"
sólo se ha robustecido
la importancia de "aquello"
de volverte a ver.
IRMA PÉREZ, La Pillis 

Si la poesía fuera un viñedo

Si la poesía fuera un viñedo:
la mujer mira el viñedo
y se come la uva con
piel, pepas y todo
el hombre mira el viñedo
y se come la uva
con todo
el hombre no mira el viñedo
y, se come la uva
la mujer no mira el viñedo
y, pasa de la uva
el viñedo es del hombre
y la mujer da por hecho
una copa con su nombre
el viñedo es de la mujer
y el hombre degusta
y vuelve si le embriaga
el viñedo es del hombre
y el hombre compra el vino
en un supermercado
el viñedo es de la mujer
y la mujer se mira en la botella
antes de comprarlo.
Hay que ver
las posibilidades infinitas
que hay en un racimo de uvas
por fortuna
abundan los viñedos
los colores de uvas
y las formas de las copas
pero
no es el viñedo el que
selecciona el género
es la boca
la que encuentra el poema.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015

HAY DIAS


Hay días
en que se quiere abrazar a los amigos
días en que no se espera nada 
y todo llega de ellos
amigos que han estado
que se han ido
que vuelven
amigos que se quisiera
en la foto de uno
en la mesa de uno
a la mano
mas acá del buzón de siempre
de la inmóvil imagen de costumbre
amigos
de hueso
de carne
de sangre
con olor
con voz
con calor
hay días
en que se quiere besar a los amigos
como se quieren otras cosas
cuando no se puede.
IRMA PEREZ, La Pillis 

Como la copa de cristal
que no puede ocultar su contenido
así, el rostro y la mirada
no pueden esconder su claridad
o su agua turbia
a veces, lo feo
puede ser la otra mitad
del vaso lleno
otras veces, la belleza
puede ser tan sólo
un recipiente vacío.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2014

De todos
de la especie
los más raros
los poetas
se extinguen
camuflados
en la masa
que reza lo habitual
en lo insólito
se miran aburridos
y no tienen imaginarios
porque viven
húmedos y revolcados
en el lomo de la demencia
de una ola
su rareza es esa
ni fealdad
ni belleza
en neutro el ojo
el viernes
abril
quietos en el cruce
de los partidos
nunca, en la fugacidad
de una estrella
les urge no hablar
su mano es su lengua
y con ella
denuncian
confiesan
lamen la mejilla del ahora
agotan el zumo amargo
del vidrio de una lagrima
y, raro
asi viven ellos
-los poetas-
masticando la soledad
de una sociedad sosa de amor.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2015
Si se piensa, este mundo tuvo que haberse caído alguna vez, ¡tasszzz! y quedó con tales fisuras, tan profundas e irreconocibles como fronteras o brechas irreconciliables.
La deformación del mundo, sin embargo, no es por eso, creo que lo que fatalmente se perdió en esa caída, fue la sincera intención de reparación.
IRMA PEREZ, La Pillis
De vez en cuando
le digo a mi niña
que no llore
y, la verdad
no sé porqué lo hago.
De vez en cuando
me da vergüenza
tanta ignorancia de mi.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Hay pensamientos que no tienen palabras
créanme
las he buscado como aguda brújula
subida en los hombros
de un satélite empinado
creí que estarían por arriba
así que me lancé en paracaídas
desde el tejado del cielo
¿yo?
¡yo!
yo, que esquivo hasta al indefenso andén
también pensé que estarían por abajo
levanté algunos troncos y algunas rocas
arrancándoles, con todo y su antigüedad
por si acaso se tratara de esas trampas
en donde a veces suelen caer los inocentes
pero nada
entonces, empecé a dudar del caos
y las busqué en el orden de las cosas
y fue allí en donde encontré
al pensamiento con su visible joroba
y su mirada inamovible, sin principio ni final
las consonantes deambulaban
dementes y ciegas
y las vocales gesticulaban
súplicas, angustia, negación
disimulados gestos en afonía, en agonía
entonces
entendí porqué hay pensamientos
que no tienen palabras
que no logran decir nada
que entierran al vocero y al poeta
que son apenas
garabatos atrapados tras el espejismo
de una amilanada puerta
que le teme a sí misma
y a su llave mas honesta.
IRMA PÉREZ, La Pillis


No habrán besos tuyos
sobre la cicatriz que me dejas
que la haga, algún día
desaparecer
sólo las tarántulas
que bien saben
cómo desprenderse la piel
conocen ese olvido.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014


No es un secreto
y, sin embargo
pocos conocen
cómo es ése lugar
desde dónde la mujer
saca su voz
parece que es más fácil asumir
presumir saber amarla, que
tener el valor de aproximarse
a su universo
pocas veces entendido
tantas veces desolado
no es un secreto
y, sin embargo
¿Sabe usted
cuando la mira
dónde está su alma?
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013


EL ALMA


Cuando el alma se fragmenta
la vida pierde su destinada ruta
se congela la voluntad
el minuto parpadea imperceptible
y, el caos comienza a cocinarse a fuego lento
en vano pienso:
que la existencia prospera si
espero en los otros
o, si los otros me esperan
porque procrastinar
es la esclavitud mas larga y
la peor mentira que me creo
el alma, mi alma
como un todo en movimiento
ha de ocuparme hasta
el fin de mis bordes
hasta colmar el vaso que le toma
porque sé
que ignorar su ausencia
o, desactivar su esencia
es hablar de un muerto más
en el cementerio de los transeúntes vivos.
IRMA PEREZ, La Pillis

La vida y su constante respiración
cada aliento una pena
o, una alegría
o, nada
los días y las noches
se suceden, una y otra vez
en medio
la humanidad
se rinde o aguanta
con su poca fe en todo.
IRMA PÉREZ, La Pillis



La VERDAD es relativa, en cuanto a que mi verdad podría no ser la tuya y viceversa. Sin embargo, el desacuerdo no está en la verdad misma, si no en el hecho de imponer una u otra; eso realmente, podría ser la mayor de las ofensas.
IRMA PÉREZ, La Pillis

LA VENTANITA


Sabía que mi corazón enloquecería
¡no tenía salida!
¡no había luz!
latía su agonía entre tinieblas de miedo
temblaba en su lucha
lloraba el aborto de sus sueños
pero, llegó el cansancio y el silencio
y esa visita le trajo respuestas en calma
una ventanita se abrió de repente
esa que no se ve cuando la sangre
se congela o se alborota
y, sin preguntarle al tiempo
ni a nada
soltó a volar
todo lo que tenía alas.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2012



Mi equilibrio
está en mis alas
en la izquierda
y en la derecha.
Mi sueño
es el horizonte
hacia donde voy
"volando".
Mi mapa?
Mi mapa
es una foto
de París.
IRMA PÉREZ, La Pillis
PARA UN POEMA
Para un poema necesito escribir
algo muy erótico
me dispongo y, por si acaso
me despojo de cualquier
vestidura prejuiciosa
me siento la sangre
descruzo las piernas
vas llegando.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2013

VINO Y PAN PARA LOS ESCRITORES


Vino y pan
para el que escribe de lo dulce y de lo salado
para el que afana su mano cuando le persigue un verso
para el que amanece inmerso en su universo intimo
para el que escucha la radio y, escribe
para el que observa la calle y, escribe
para el que sueña y, escribe... y, sueña...
para el que escucha tu voz, a las estrellas y a las musas
para el que sufre y, escribe y, ya no llora
para el que escribe por ti, por mi, por la ballena y el ciruelo
para el que ama lo escrito y, ama más cuando escribe
para el que escribe
del piojo
de la mujer que se vende
del hombre que se humilla
de la verdad
de la mentira
para el que calla y, canta cuando escribe
para el que escribe solo, que vive solo, que sólo escribe
vino y pan
para el que inventa un cuento y lo cuenta
para el que escribe y se arriesga
para el que le hace un poema a la uva y a la levadura
aunque no les tenga en su mesa.
IRMA PEREZ, La Pillis- 2012
En las cartas
que están en los sobres
que están en la cajita
que está en el cajón del armario
que está en el sótano 
que está debajo de las escaleras
que están por desbaratarse
allá
ya no estamos.
IRMA PEREZ, La Pillis
Uno
uno sólo de tus dedos
sobre mi piel...
¡Toda la orquesta!
IRMA PÉREZ, La Pillis 

FURIA


Hoy tengo 
un desespero
un agobio
la ansiedad se desborda
no quiero detenerla
estoy fastidiado
furioso
con ganas de patalear
incómodo
alterado
una fiebre perturbadora me sacude la mente
me provoca envestir a la conforme multitud
gritarles al oído bien fuerte, bien agudo
abofetearles la vanidad y lanzarlos desde
lo alto
a ver
si con la caída, "caen"
hoy soy preferible dormido, pero
se me encresparon los nervios
las cuerdas vocales
la paciencia, se resiste violenta
quiero patear la indiferencia
hacer una algarabía
que moleste
que inquiete
alborotar a las avispas para que
les piquen la conciencia y la desidia
deshacerme
-de alguna manera-
de esta frustración que hoy
se levantó amotinada en la sangre
con los rostros
esclavizados
deformados
clonados
-clon
clona
clonados... dos
tres
siete
cientos... -
del mundo.
IRMA PEREZ, La Pillis
Tan fácil señalar al otro con un dedo
porque no piensa como uno
porque no vive como uno
porque es de otro lugar
porque es de otro color
porque no es de los nuestros
porque siente distinto
tan difícil señalarse a uno mismo
hacerlo con todos los dedos de la mano
y reconocer
que el pecado no está en tales diferencias
como sí
en el propio criterio de juicio
y en la falta de coraje
para asumir el juicio propio.
IRMA PÉREZ, La Pillis 

UNA Y OTRA VEZ


Volví a enamorarme
qué le voy a hacer
una vez más 
todo, como por primera vez
sin embelecos
he vuelto a decir que si
sin atenerme al tiempo
con él me permito estar
como adverbio de lugar
en todas partes
en todo
su compañía burla los atajos
y la inmediatez de los cables
para arribar a mis deseos
de nuevo todo me seduce
vuelvo a detenerme y a mirarle
a caminar con los ojos
por toda su fisonomía...
¡ah! es que no se explica
lo que es ese hombre
dormido boca abajo sobre
las sábanas de mis sueños
indescriptible es verlo caminar
ocupar los espacios con su silencio
y llenar el silencio con sus historias
capturada eternamente en su ternura
reanimo a la niña que adora
el juego de almohadas y cosquillas
y aquel de sus palabras en diminutivos
cuando se me sienta al lado
se queda pegadito como abrigo de felpa
y recoge mis manos
con sus manos
como guantes precisos y propios
de nuevo me siento en la estación del amor
una orquesta de trompetas y violines
toca su canción para mi
y yo, aúllo y brillo, ¡brillo!
así como cuando me habla suave
o así, como cuando ríe conmigo
otra vez enamorada
sublime estado de inmensa alegría
aquí se revive el calor piadoso que emite
la correspondencia
de un abrazo
del arrunche
de los mimos
del cuerpo en el cuerpo
¡ah! el otro despertar -rejuvenecido-
la otra noche -renovada-
si, me volví a enamorar
y esta vez
otra vez
del mismo hombre.
IRMA PÉREZ, La Pillis 

MENTIRA


De ahora en adelante, ¡distancia!
a metros tú y toda tu falsa retórica
quedaste pisando la confianza rota
al otro lado del muro que levantaste
entre tu destino y el mio
he estado en el suelo
lleno de furia o de dolor, no sé...
algo murió que obligó duelo
y tanto dolor me hizo sentir
que había muerto yo
pero vivía
como vivo hoy
y sobreviviré creyendo de nuevo
que es lo mismo que liberarme de
que pudieran lastimarme otra vez
te miro en mi escenario ahora
y sólo veo menos oscuridad en mis ojos
en cambio, sospecho
una gran sombra sobre ti
ya no hay nada turbio
nada confuso
no me olvidarás como a tu culpa
-cosa tuya-
yo, a punto estoy de empezar a hacerlo
y de entender por completo
la razón de tu paso por mi vida.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2012
Cuantas palabras que no dicen nada
cuanta nada de nada de todo
cuantas ganas de reinventarlo todo
desde la nada
empezar algún "algo"
por fin.
IRMA PÉREZ, La Pillis 




Ay, yo lo que estoy
es ¡muy enamorada!
puedo hasta hacer globitos
con los besos de su boca 
y ponerlos a volar
con las mariposas
que se enloquecen
en mi estómago
cada vez
y todas las veces
que le veo.
IRMA PÉREZ, La Pillis


EXHAUSTA


El pelo revolcado de horas
la punta del tacón boca arriba
el puño blando
la quijada descolgada
así, el ánimo
la espalda con calambres
las piernas confundidas
los senos olvidados
el pecho ahumado
la mente goteando
los pies histéricos
la conciencia en duda
el inconsciente ausente
la mirada en blanco
el corazón en neutro
esta noche, así
sueño que soñaré tu mano
por todo mi cansancio.

Aquí, yo
un poco jodida
tanto romanticismo
me saca del mundo
ellos hablan, y yo les huyo
yo hablo, y ellos huyen de mi
como buena delantera del amor
apunto pero no atino
parezco fenómeno de circo
la última enamorada del planeta
¡ah! si fuera distinta
tal vez, si fuera distinta
él estaría conmigo
pero ésta que soy, sabe
que él es uno
sólo uno
como yo.


El poeta necesita regresar al agua
él
sólo respira dentro de ella
sólo allí logra moverse
habría que imaginarse
cuando le toca vivir por fuera:
como pez atrapado
aletea y aguanta el otro mundo
el agua
-su habitáculo no habitual
vital-
desaparece en ese exilio
y se sumerge
en otra cosa más densa
llora...
llora y se lamenta sin voz
el mar pasa por la garganta
la misma sal conocida seca la boca
y en los ojos
el invierno arroja sus eternos aguaceros
¡Oh, si!
el poeta conoce el origen del océano
como un pez nada en
lágrimas antiguas, profundas
y huye afanado
-sin pies ni cabeza-
del brillo engañoso del anzuelo dorado
escurriéndose en busca
de magia y música
entre los corales y las burbujas de un sueño
el poeta debe regresar al agua
a la humedad de aquel vientre cálido
a donde no llega el petróleo humano
a donde subsista del caos existencial
que es
la tragedia de aceptar que
la vida
es un poema imposible.
La culpa no es de nadie
si ya no duermo como antes
esa es una discrepancia
entre el tiempo y mi cuerpo que
se disputan mis sueños y
mi sueño
obvio
a qué acuerdo podrían llegar
si ellos corren a contrasentido
como dos locos urgidos
buscando sus soles
la culpa es del tiempo
punto
mi cuerpo
sólo obedece
a la abstinencia de ti.

Después de tanto navegar en redes
se aprende a reconocer
el agua de una mirada
hoy he visto -nítido-
un par de peces en el fondo
vi amaneceres de espuma
y el brillo acaramelado de un ocaso
también vi
-con cierto terror-
un centenar de ojos sin agua.

SALVAJISMO


Tú, que me miras
yo, que te veo
sé que me llevarás al exterminio
soy león
tienes una mandíbula violenta
que es más grande que la mía
y tu garra de hierro
es la amenaza de mi especie
porque, sin duda
eres inteligentemente salvaje
y salvajemente cruel
a pesar de todo lo que puedo hacer
no podré evitarlo porque
sólo soy salvaje
de nadie soy
y de nada sé
sobrevivo de ti
huyo de ti
desconfío de ti
temo de ti
sé que me llevarás al exterminio
eres hombre
tú que me miras
lo sabes.

DE UNA GOTA


Me llama el eco
de unas voces que tiemblan
me absorbe el profundo hueco 
donde fluyo veloz
como agua turbia y necia
cayendo por el estrecho embudo de
dilatados dolores
caigo
y caigo
y sigo cayendo
no busco surcos
los voy haciendo
viajo a través de sinuosas venas
en una lamentable gota
vibrante
salada
ligera
a merced de la gravedad y de
una corriente sin nombre
nada esquivo
todo lo afronto
voy tomando formas que
se desintegran tras una corteza
apenas húmeda y fría
me absorben de nuevo
y desaparezco en la sequedad
gracias a un soplo o, al viento
soy siempre agua
soy siempre gota
soy
la lágrima.

CENIT


¡Ah, mi amor!
¡Mírame!
los globos están subiendo
pero no me alcanzan
les sube el calor a los amantes
pero no me alcanza
levanta el polvo las patas del leopardo
pero no me alcanzan
el enamorado sueña sobre
el anillo de Saturno
pero no me alcanza
los poetas te nombran fuera
de sus órbitas
pero no me alcanzan…
y así…
ya nada me consigue
y nada me alcanza
nada
como tus ojos
cuando son horizonte de mis ojos
y, me miras.

Las velas se disponen y se encienden
algunas permanecen a lo largo
de la noche y hasta se resisten
a extinguirse en la mañana
otras, sólo se niegan a dar luz
coquetean con su intermitencia
y se apagan a sí mismas quemándose
con su propia cera
las hay esas, que aparentan brillo
que sólo duran
el efímero tiempo de una chispa
pero siempre hay aquellas
más valientes
generosas en su pábilo
confiables en su esencia
fieles centinelas
brújulas estables
caminos seguros
llamitas erguidas frente al viento.
Poesía
qué habría sido de mí, sin ti
que, de ti, sin mi
sigues siendo todo;
de la vida eres
el paso
el pulso
el punto
la pauta
poesía
qué habría sido de ellos, sin ti
que, de ti, sin ellos
no serías nada.
IRMA PEREZ, La Pillis – 2013
El azar tiene que ser un juego, facilitador y divertido. De lo contrario, nada tienen de inofensivos un par de dados que siempre deciden por uno.

IRMA PÉREZ, La Pillis
Probé todas las llaves
todas
las herramientas pequeñas
definitivamente las más grandes
dinamité el marco
la cerradura
vino ayuda
manos expertas
esperé
esperé
esperé
pero nada
nada sirvió finalmente...
la puerta
estaba cerrada por dentro.

INFATIGABLE


Nada más tengo que correr
yo sólo obedezco a la voz que conozco
y a la ofrenda recibida
-sin mérito aún-
que es un mensaje de amor por entregar
convencida de mi vacío sin futuro, ¡corro!
tengo las manos
llenas de flores que corren conmigo
ansiosas de agua
como yo
corro, pero no sé hacia dónde
corro a tientas
sin ruta ni horizonte visible
al trote, vivo
ignorando mi cuerpo
su fiebre
sus heridas
corro silenciosa o rabiosa pero desapercibida
apenas vista por el impredecible rayo
voy corriendo lejana
fugaz, como una nube en verano
inquieta, como una sombra de palma
decidida, como una flecha disparada
voy impar
inhalo mil veces
y mil veces aprieto esos tallos
no he de soltar mis flores
por ningún calambre o preaviso de muerte
ellas vienen conmigo y yo con ellas
corren conmigo
sin renuncia
sin queja
como mi amor
¡infatigable, hacia ti!
Cuando el mundo creyó que el sexo era el súmmum
mató todas las posibilidades de hacer el amor
y se nos condenó a vivir
obsesivos y superficiales
enfermos y solos
condicionados y maliciosos
sin juntarnos
sin vernos
sin tocarnos
sin sentirnos
asi, como dos monótonas paredes
en una interminable paralela
esperando que alguien nos pinte un graffity cualquiera
con indeleble indiferencia.


Que, ¿cómo estoy?
a ver, te explico:
si alguna vez
te regalé
t-e r-e-g-a-l-é
alguna cosa
cualquier cosa
una taza
- por ejemplo -
ve a buscarla
obsérvala unos segundos
tómala entre tus manos
luego
ábrelas con indiferencia
si acaso, con pereza
déjala caer o, mejor
¡estréllala!
ahora si
- en el piso -
¡mírame!

Tú eres tú y yo soy yo
yo soy yo y tú eres tú
competir, invalida esa libertad.
La intención de competir contra el otro, es una trampa de la autoestima, un distractor que con sus artimañas nos aleja del verdadero potencial que todos tenemos, truncando así, la realización de la misión de cada uno y, a la misión misma.
IRMA PÉREZ, La Pillis 

DESPERTAR


Tengo que dejar la poesía a un lado
pero, ella
me seduce
me conoce: te sabe bien en mi
sabe que con sus letras
me atrapa y me lleva de la mano
a mí y a mi voluntad
así comienzo a verte bajo
el profundo hechizo que
me embelesa y me embebe
entonces, puedo jurar que estás
en los árboles
en las sombras que se mueven
en mi cuerpo frente al espejo
en las esquinas en donde
se citan los enamorados
en medio de la tarea
alrededor de mi cintura
interno en la memoria de
mis insomnes sentidos
y, en mi alma
que no se conforma
sin la tuya
tengo que dejar de soñar
de alucinar con tus aromas
de creer que tu voz
me canta cada vez que amanece
y, que me ama
cada vez que calla
dejar de imaginar que tus manos
son el agua que me baña
que tu boca está
en las frutas que devoro con la mía
y que tu cuerpo…
… que tu cuerpo es ese calorcito
que siento a cada instante
como ahora
justo como ahora, en este verso
tengo que dejar la poesía a un lado
dejar de soñar
de imaginar
de pensar en ti
despertar con el último grito
de este profético poema
y salir corriendo
a buscarte.

Abrir una ventana es integrarse y ser integrado. Es el diálogo que oxigena, que estrangula al encierro, que propicia el desprendimiento de la obsesión y libera de ataduras al sentimiento estancado.
IRMA PEREZ, La Pillis
De nuevo paso desapercibida
aunque me adorne
para nada sirve
la maña
la prueba
el pelo suelto
¡el espejo miente!
¡no me ves!
estaba segura
de que nada opacaría
el nuevo brillo
tampoco ése de mis mejillas
nada pálidas frente a tu mirada
¡el espejo miente!
no hay nadie ahí cuando
me miro
ni siquiera un reflejo empañado
del rostro que más te ama
tan sólo
una mancha salada
donde escribí tu nombre
a punto ya
de ser invisible
como yo.




Filosofar es adentrarse dentro del pensamiento sin ataduras ni atavíos, artesanalmente; es atreverse a buscar en el recinto más profundo y desconocido del ser humano y disponerse a descubrir allí, - mas allá del enunciado - alguna pista, algún chispazo, algún indicio sobre la existencia de "una luz o verdad", para luego mirarse a los ojos, con asombro y conciliación, uno con ella.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2017