jueves, 6 de julio de 2017

Esto no puede ser una vaina hormonal
o, el drama de una tragedia de cine
no, “esto” tiene que venir de algún caos
como el del aguacero que tumbó la teja
o el de la gota que perforó el techo
o bien
el de la laguna aquella
que se me hizo en el pecho aquel día
en donde quedó mi amor
sumergido
anclado
agónico
seguramente, ese día
me tragué el océano con toda su sal
me cargué de arena para
taparme los sentidos
y, luego de toserlo un par de veces
minimicé su efecto -totalmente-
hasta el olvido
pero “esto”
“esto” comenzó esta mañana
justo, cuando sin querer
me vi desnuda en el espejo:
allí…
allí lloraba profusamente
un recuerdo en mi cuerpo
ahora, yo
como ajena de él
me encuentro destilando una amargura
que no para
que todo la causa
que desconoce mi lugar
mi tiempo y, lo que hago
una amargura que no puedo detener
porque no sé dónde comienza
que no puedo liberar
porque, termina en mí.

IRMA PEREZ, La Pillis 

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