lunes, 7 de septiembre de 2015

Viene una caballería armada al frente
son carne y hueso cabalgando en contra
hostiles y resentidos
como el más despiadado adversario;

vienen a degollarlo
a atravesarlo por el centro
querrán patearle como otras veces

escupirle
endilgarle sus miserias 

con ensañamiento
con arrogancia 

con frialdad mirarle desde arriba.

Vienen todos envalentonados a invalidarlo

por todos lados echando baba y plomo
secundando una guerra unilateral e inútil.
De este lado el amor aguarda
desarmado
firme
dispuesto a defenderse solo

les mira de frente con melancólica ilusión
no le teme a ellos
le teme a la profecía:
que otra vez, tampoco le vean.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2015
¡Qué cosa! tantos poetas haciendo poemas.
Y, tantas veces la vida
como un papel en blanco,
mudo, arrugado rabiosamente,
listo para ser arrojado a la basura.
IRMA PEREZ,La Pillis - 2015
De repente llega la poesía
y dice cosas que yo hubiera querido decirte.
Ella es el derrotero de mi lenguaje pobre
para mi desmesurado amor.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015
Estoy al otro lado del acantilado,
no tan lejos como para no verte;
a su borde le huye tu pie derecho
pero tu izquierdo se revela suicida.
Le miras de reojo, 
de frente nunca, como ahora,
te preguntas por la vida
por la muerte,
te quieres mover

correr en reversa,
pero la serpiente se ha enroscado
y es ahora, un rastrero con raíces,
le arrancas frustrado plumas a las aves
mientras ellas 

sòlo pasan de largo sobre tu cabeza,
ninguna finge.

Estás como la trémula hoja del árbol de otoño,
como la gota que se precipita sobre 

la vertical de un espejo,
como la jugada desahuciada de un juego de "Jenga",
como la oxidada armadura del miedo,
todo a punto de una caída inminente y sin presagio
en los brazos firmes de un horizonte posible.


IRMA PEREZ, La Pillis - 2015
Voy, salgo de casa
dejo la cama tendida,
limpio el lavaplatos,
llevo monedas, bufanda,
notas sobre educación,
motivación, esas cosas y,
una galletita por si acaso...
todo por si acaso,
acaso me toque
esta vez,
esperar y esperar,
en la puta calle.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015
A diario buscar la palabra
que sea el anzuelo
que atrape las ansias
de los peces que viven
sin saberlo,
en las orillas
de su propio océano.
Palabra, anzuelo de ansias.
Espera de grueso hilo, la pesca.
IRMA PÉREZ, La Pillis

Poema, DESAHOGO



Poema, UN SILENCIO DE 1968

UN SILENCIO DE 1968
De un momento a otro
el ruido de la metrópoli,
los monótonos relojes,
los callejeros susurros,
la ronquera de la maquina,
el agitado latido,
la bronca de las nubes,
la tos de la chicharra,
las voces cantando,
los vecinos llegando,
las perversas sirenas,
los motores andando,
la rabieta del agua, -la de mis ojos-
la estridencia del gallo,
la algarabía del perro,-mi voz-
el estallido del mundo, -mas allá del mundo-
El vacío finito,
la amistosa soledad,
la amabilidad de la luz verde, -de la vela-
la complicidad de la calma,
el derroche de ganas,- de risas-
el placer de oír, - de amanecer-
todo
todo lo que existe desapareció,
se fue contigo.
De un momento a otro, me espanto,
silencio
silencio
silencio por debajo del silencio,
por encima de la vida el silencio...
como un día domingo a las tres de la tarde
en 1968.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015

Poema, NO TE AMO


Poema, DESEO


Tras la puerta de madera
vecina de mil puertas de madera
que combinan con sus ventanas de madera
desde mi estancia de madera
sobre mi silla de madera
en mi mesa de madera
sobre el pulcro piso de madera
miro la caneca de madera

a tope de papeles en espera.

Contradicciones
mentiras
el hipócrita poema a la madera
- a quién se le ocurre al árbol -


Tras la puerta de madera
en mi silla de madera,
el papel en blanco
me revela
toda mi vergüenza.


IRMA PÉREZ, La Pillis -


Escribir.
Quizá no pueda hacer otra cosa, quizá si.
Uno no puede pasarse la vida 
sentado en la mecedora del "quizás",
uno no puede disolverse y no elegir.


IRMA PEREZ, La Pillis - 2015

Poema, SENTENCIA

SENTENCIA
No quería
pero tenía que ser del mundo
el ojo humano come y vomita,
ella sabía 
sabía que era carne
y no verso
no quería...
como sentencia
inexorablemente
pasaría el tiempo
y ya sin su belleza
estaría muerta
estando viva...
IRMA PEREZ, La Pillis - 2012

Hoy quiero bañarme con agua de sol
dejar que caiga sobre mi existencia
la rareza de su aroma a día
que avive, como tú
el color de mis pálidas mejillas;
un baño de sol
si
como un aguacero de luna.


IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013

Poema, SI PUDIERA SER TU

SI PUDIERA SER TU
Si pudiera ser tú un sólo momento
entendería lo que siendo yo, no puedo.
Sólo sé que te encontré herido
mal herido,
pero claro, no fue tu herida
lo que vi en tus ojos el primer día,
tampoco el segundo ni el noveno,
jamás tu abrazo me ha hecho pensar
en las variables del clima
o en lo temperamental del tiempo
pues siempre me has rodeado
como frazada de fleece y rosas
todos los días de primavera en invierno.


Si pudieras ser yo un sólo momento
entenderías lo que siendo tú, no puedes,
que también yo tengo una herida
que no sana porque es reciente
que me la hice un día
con una de las esquinas de tu tormento
que si me muevo se abre
que si no, es peor
que me duele más cuando desapareces
cuando recuerdo el último instante
en que te vi y no te detuve,
cuando abandonándote
lo dejas todo..., a mi
y, cuando sin anestesia
me cruza de un lado al otro del pecho
el frío arpón de tu imagen sin vida.


Si pudiera ser tú
pero no, soy yo,
observadora de tu lucha
chicharra despertador de tu pesadilla
amiga en la tribuna entre 

la multitud que te ama
entre la soledad que te espera,
así, 

siendo yo, y tú
¡gracias a Dios!
siendo tú.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
No se trata de esa soledad,
esa que agota hasta 
las reservas ocultas en el interior 
de un sueño.
Es la otra, la corpulenta
la del estrangulamiento tenaz,
esa que asfixia y no deja morir.


IRMA PEREZ, La Pillis - 2015


No tengo el estilo 
ni el motivo de la Pizarnik
lo mio es
unas ganas urgentes de enloquecer
de no hacerme mas caso
de desobedecerme.
IRMA PEREZ, La Pillis 
Cada vez que me rozas
se me abre esa herida.
Ni tiempo le das 
para que sane
para que cierre;
azotadora 
despreciable
inmundicia de poder,
no me pidas que aguante
que me vaya por uno de tus lados
que no abra mi boca para maldecirte,
¡guerra maldita!

IRMA PEREZ, La Pillis - 2015